RECOGIDA DE BASURA DE LA PLAYA

El sábado pasado se organizó una recogida de basura en la playa de la Barceloneta llevada a cabo por los voluntarios de Bachillerato de La Salle Bonanova y voluntarios de un centro de discapacitados cuyo nombre no me acuerdo. Nos repartimos las zonas y nos pusimos en grupos para poder ser más eficaces. Nos dieron tres bolsas diferentes: una para plásticos, otra para vidrio y otra para el resto. Era importante coordinarnos y permanecer juntos con tal de ser lo más eficaces posible. Empezamos a recoger y para mi sorpresa no había casi plásticos, fue extraño porque mi idea era ir allí para limpiar la playa de plásticos. Sin embargo, hubo otro desecho que sí estaba presente por todos lados, las colillas. Al ser una cosa tan pequeña, cuando vas a la playa no te das ni cuenta de que está ahí, pero lo está. En toda la mañana no paramos de recoger colillas y colillas. Al principio, no veía ningún problema con que la gente fumase en la playa, pero tras esta actividad creo firmemente que deberían prohibir fumar en las playas. Después de hacer una buena limpieza de la parte de la arena decidimos ir al espigón, donde la gente hace botellones y deja toda la basura entre las rocas. Allí sí que había plástico, y a montones. En cada rincón nos encontrábamos con bolsas de plástico, latas, botellas pintalabios… definitivamente era el peor sitio de toda la playa. No dábamos abasto con tanta basura. Tras un buen rato recogiendo y las bolsas casi llenas hasta arriba de basura, tuve la suerte (o la mala suerte) de encontrarme un bolso. Lo cogí y miré si había algún documento de la persona que lo “perdió”. Pero dentro solo había recibos y una libreta de contactos. Entonces, nos dimos cuenta que era un bolso robado, ya que el monedero había desaparecido tal como otras cosas que podría haber dentro y solo quedaban cosas sin valor económico. Otro día intentaremos descubrir de quien es el bolso con la libreta de contactos que encontramos. Finalmente acabamos de recoger lo que pudimos y lo dimos al punto de recogida el cual se encargaba de separar bien los desechos y pesar su masa.

Para acabar me gustaría decir que si no ayudas es porque no quieres, los discapacitados que nos ayudaron no tuvieron ninguna excusa pese a su condición física y pusieron mucho entusiasmo recogiendo. También me di cuenta de lo maleducada que puede llegar a ser la gente dejando latas botellas y bolsas por allí donde han pasado y no se dignan ni a tirarlo a la basura que tienen a 50 metros. Y es por eso que creo que nuestra sociedad necesita ser educada e informada de la importancia del cambio climático y que se debe actuar de inmediato o por lo contrario las consecuencias serán nefastas para todos.

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