CONVIVENCIAS LA SALLE

La semana pasada fueron las convivencias de la Salle Bonanova en que se realiza un torneo de básquet, futbol y voleyball entre otras actividades. Concretamente yo me apunté al torneo de futbol y básquet junto mis compañeros de clase. En un principio parecía un reto fácil ya que el nivel no sería alto porque no son partidos serios sino entre amigos. Pues bien, estaba totalmente equivocado. Primeramente porque la gente competía como si fuera un partido oficial y segundo porque tenía que hacer dos deportes a la vez. Los primeros partidos fueron bien hasta que los horarios no cuadraban, entonces tuvimos que recorrer  a compañeros que justo en ese momento no tenían partido y quisieran jugar con nosotros. La verdad es que en un torneo así la organización es muy importante y es cuando me di cuenta de la dificultad de preparar uno. En este caso, el profesor de educación física había organizado los horarios pero había tantos partidos y tan poco tiempo que hubo partidos en los que coincidieron. Es por eso que también valoré la importancia de la ayuda de los amigos, no solo los compañeros de equipo que jugaban en ese momento sino que también la gente que ayudaba a que todo funcionase a la perfección. Aprendí, que para realizar un torneo de estas magnitudes (teniendo en cuenta que participaban unos 150 alumnos), requiere mucho esfuerzo, tiempo y lo más importante, muchas personas que lo organicen. También vi que nunca todo va según lo planeado ya que un compañero se lesionó y tuvo que venir la ambulancia haciendo retrasar todos los partidos consecuentes. A parte, en el ámbito deportivo hay que destacar que cada uno tiene que saber sus límites, yo por ejemplo, estoy acostumbrado a hacer deporte y aún así estaba muy cansado. Al tener que estar cambiando de deporte y en algunos ratos hacerlo bajo el sol hacía que la deshidratación jugara un papel importante y es por eso que tienes que tener el cuerpo preparado y además estar bebiendo líquidos repetidamente.

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